15 de junio de 2026

Veracruz, cementerio de periodistas / La Silla Rota

Por Redacción

Veracruz se mantiene como una de las entidades más peligrosas para ejercer el periodismo en México, al acumular 34 periodistas asesinados entre 2002 y 2026, una cifra que refleja más de dos décadas de violencia, ataques contra la libertad de expresión y casos que en su mayoría permanecen en la impunidad.

El caso más reciente es el del reportero de nota roja Luis Ángel López Valdez, asesinado a balazos en Poza Rica, mientras que en el sur del estado continúa la búsqueda de la periodista Roxana Ramírez, quien permanece desaparecida tras ser sustraída con violencia de su domicilio en Nanchital.

Durante la administración de la gobernadora Rocío Nahle García, iniciada en diciembre de 2024, se contabilizan tres periodistas asesinados y dos desaparecidos, situación que ha encendido las alertas de organizaciones defensoras de la libertad de expresión.

El periodo más violento para la prensa veracruzana ocurrió durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa (2010-2016), cuando 18 periodistas fueron asesinados, entre ellos nombres emblemáticos como Regina Martínez Pérez, Miguel Ángel López Velasco, Yolanda Ordaz de la Cruz, Gregorio Jiménez de la Cruz, Moisés Sánchez Cerezo, Anabel Flores Salazar y Pedro Tamayo Rojas.

Entre los crímenes recientes destacan los de Carlos Leonardo Ramírez Castro, director de Código Norte Veracruz; Avisack Douglas Coronado, fotoperiodista asesinada durante un ataque armado en Juan Rodríguez Clara; y José Luis Arenas Gamboa, director del portal Inforegio Network, además de otros comunicadores que perdieron la vida mientras realizaban labores informativas en distintas regiones del estado.

La lista de víctimas incluye a reporteros, fotógrafos, locutores, columnistas y directores de medios, cuyas muertes han marcado la historia reciente de Veracruz y evidencian los riesgos que enfrenta el gremio periodístico.

A más de dos décadas del primer asesinato documentado en este siglo, las familias de las víctimas continúan exigiendo justicia y el esclarecimiento de los crímenes, mientras Veracruz sigue siendo un símbolo de la violencia contra quienes ejercen el derecho a informar.

Con información de La Silla Rota