
México calla ante masacre iraní
Por Rebeca Solano
México se negó a respaldar una sesión urgente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para abordar la masacre de disidentes en Irán, prevista para este viernes 23 de enero, y quedó incluido en una lista de países señalados por rehuir una condena internacional ante graves violaciones a los derechos humanos.
De acuerdo con una lista difundida por el director de la organización UN Watch, México figura junto a países como China, Cuba, Brasil, Pakistán, Qatar, Egipto, Irak, Sudáfrica, Burundi y Kuwait, todos ellos miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que rechazaron apoyar la solicitud de una sesión urgente sobre la represión y asesinatos cometidos por el régimen iraní contra opositores y disidentes.
La negativa mexicana ha sido calificada como un nuevo retroceso en materia de política exterior y defensa de los derechos humanos, especialmente por tratarse de un país que históricamente ha sostenido un discurso de promoción del derecho internacional y la protección de las libertades fundamentales.
Organizaciones internacionales y analistas han señalado que la omisión de México equivale a un respaldo implícito al silencio, en un contexto donde las denuncias contra el gobierno de Irán incluyen ejecuciones, persecución política y represión sistemática.
La decisión del gobierno mexicano se suma a otras posturas recientes que han generado críticas por la falta de una política exterior clara, activa y coherente en materia de derechos humanos, y refuerza la percepción de que la diplomacia mexicana ha optado por la neutralidad incluso frente a crímenes graves.
Para diversos sectores, esta postura representa una vergüenza diplomática y un abandono del papel histórico de México como voz moral en foros multilaterales, al privilegiar el silencio y la ambigüedad frente a una crisis humanitaria internacional.
