
Vida corta en el narco
Por Rebeca Solano
El reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado en México se ha convertido en una práctica creciente y alarmante. Los menores que se integran a grupos criminales sobreviven en promedio entre uno y tres años, advirtió Organización de los Estados Americanos (OEA).
Durante el foro “Jornadas de la Protección a la Acción: evitando la utilización de niñas, niños y adolescentes por el crimen organizado”, realizado en el Senado, Karla Karelly Villanueva, oficial de proyectos de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD-OEA), alertó que el reclutamiento no es un daño colateral, sino un método deliberado de expansión criminal.
“¿Y saben cuál es el promedio de vida en el caso de que un adolescente ingrese a las filas del crimen organizado? De 1 a 3 años. Piensen en ese adolescente que tienen en casa”, expresó.
La especialista explicó que factores como la pobreza, la violencia familiar, la deserción escolar, la falta de identidad y el falso glamour del narcotráfico en redes sociales facilitan que los jóvenes sean captados. Subrayó que los grupos delictivos asignan roles específicos a menores, desde vigilancia (“alconeo”) y narcomenudeo, hasta entrenamiento criminal y sicariato.
Villanueva advirtió que México enfrenta una encrucijada crítica, ya que el crimen organizado está utilizando la vulnerabilidad de la niñez como herramienta estratégica para controlar territorios y comunidades.
Las cifras son preocupantes: entre 145 mil y 250 mil menores podrían estar en riesgo de ser reclutados, mientras que alrededor de 5 millones viven en condiciones de alta vulnerabilidad.
“La estructura criminal utiliza la vulnerabilidad de la niñez como insumo”, enfatizó, al señalar que el daño no solo afecta la seguridad pública, sino que compromete el futuro de toda una generación.
