24 de agosto de 2026

Presidente de México, Claudia Sheinbaum

Por Rebeca Solano

La presidente de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó la marcha convocada por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) hacia el Estadio Ciudad de México, donde se disputará el encuentro entre Uzbekistán y Colombia dentro del Mundial de Fútbol.

¿Qué caso tiene que marchen hoy al estadio. ¿Para qué? Me pregunto, ¿para qué?”, declaró la mandataria durante su conferencia matutina al referirse a la movilización anunciada por la disidencia magisterial.

Sheinbaum sostuvo que su Gobierno mantiene abiertos los canales de diálogo con el magisterio y señaló que los dirigentes de la CNTE tienen comunicación permanente con la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y el ISSSTE.

Puede haber diálogo, eso nunca está negado”, afirmó, al tiempo que aclaró que las negociaciones laborales deben realizarse con las representaciones sindicales reconocidas.

La presidenta también aseguró que los grupos que impulsan las acciones más radicales no representan a la mayoría del magisterio, y afirmó que quienes promueven este tipo de medidas son sectores que no obtuvieron la representación de los docentes.

Asimismo, señaló que existe una coincidencia entre expresiones extremas de distintas corrientes políticas.

La derecha llama a la violencia y supuestamente el radicalismo de izquierda también”, expresó.

Pese a las diferencias con algunos grupos de la CNTE, Sheinbaum reiteró su reconocimiento a las maestras y maestros del país y adelantó que buscará consultar directamente a las bases docentes sobre temas pendientes del sistema educativo y laboral.

La movilización ocurre tras 16 días de huelga nacional, en medio de las exigencias del movimiento magisterial para reabrir negociaciones relacionadas con pensiones, seguridad social y la revisión de reformas anteriores.

Cuestionan respaldo de Sheinbaum

Diversos sectores y voces críticas cuestionaron a la presidenta Claudia Sheinbaum por los respaldos políticos expresados hacia determinados candidatos y figuras públicas en la región, señalando que algunos de ellos han sido derrotados en procesos electorales o enfrentan señalamientos de presunta corrupción.

Los críticos sostienen que estas posiciones han generado cuestionamientos sobre la estrategia diplomática y política de la mandataria mexicana, argumentando que podrían representar un costo en términos de imagen y relaciones con otros actores regionales.

Hasta el momento, el gobierno federal no ha emitido una postura adicional respecto a estas críticas, mientras continúa el debate público sobre el papel de México y sus posicionamientos frente a los procesos políticos en América Latina.

Los señalamientos forman parte de una discusión política en la que existen diferentes posturas respecto a la política exterior y las alianzas impulsadas por el actual gobierno mexicano.