
El último refugio del sha
Por Rebeca Solano
Cuernavaca fue el último refugio del sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, tras su salida del poder en 1979, luego de que la Revolución Islámica pusiera fin a casi cuatro décadas de su gobierno y lo obligara a abandonar su país.
El exmonarca llegó a México en condición de exiliado, enfermo y bajo estrictas medidas de seguridad, mientras en Irán se consolidaba el nuevo régimen encabezado por el ayatolá Ruhollah Jomeini.
La caída del sha ocurrió tras años de descontento social provocado por una modernización acelerada, desigual y autoritaria, marcada por la represión política, la concentración de la riqueza y el creciente rechazo de amplios sectores de la población.
Las protestas masivas de estudiantes, comerciantes, mujeres y grupos religiosos terminaron por derrumbar al régimen, pese al respaldo que mantenía de potencias occidentales y de las fuerzas armadas.
Mientras la República Islámica iniciaba una nueva etapa política, el antiguo gobernante permanecía en Cuernavaca, donde vivió alejado del poder en uno de los episodios más simbólicos del exilio político del siglo XX.
Más de cuatro décadas después, Irán enfrenta nuevamente un escenario de protestas y descontento social, con una creciente exigencia de cambios por parte de sectores de la población, especialmente de jóvenes y mujeres, que cuestionan al régimen instaurado tras la revolución de 1979.
Durante la estancia del sha en México circularon versiones sobre un supuesto atentado contra su residencia en Cuernavaca; sin embargo, las autoridades y medios de la época desmintieron esos rumores, descartando que hubiera ocurrido un ataque contra el exmonarca.
