
Migración, dolor y justicia
Por Rebeca Solano
La imagen de los hijos de un migrante ecuatoriano llorando mientras su padre es detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos fue reconocida como la Foto del Año 2026 del World Press Photo.
La autora es la fotógrafa estadounidense Carol Guzy, quien captó la escena tras una audiencia en un tribunal de inmigración en Nueva York, en agosto de 2025. La familia de Luis —el migrante detenido— aseguró que no tenía antecedentes penales y era el sostén de su esposa y tres hijos.
Publicada por el Miami Herald, la fotografía fue descrita por el jurado como el testimonio de una política que ha convertido los tribunales en escenarios de “vidas destrozadas”. El concurso destacó que, en una democracia, “la cámara en ese pasillo sirve de testigo” del impacto humano de las políticas migratorias.
World Press Photo subrayó que el ICE recibió 75.000 millones de dólares en financiación, lo que derivó en un aumento del 2.450% en la detención de personas sin antecedentes penales. El edificio federal donde fue procesado Luis había sido señalado por obligar a detenidos a dormir en suelos de hormigón y sin acceso a higiene básica, hasta que una demanda forzó cambios en las condiciones.
Guzy, quien ya fue la primera fotoperiodista en obtener cuatro premios Pulitzer, afirmó que el reconocimiento “pertenece a las familias retratadas, no a mí”. Con este galardón, se convierte en la séptima mujer en ganar el premio principal, establecido en Ámsterdam en 1955.
Finalistas: Gaza y Mujeres Achí
El primer finalista fue el palestino Saber Nuraldin, con una imagen sobre la emergencia humanitaria en Gaza, distribuida por EPA Images. El jurado destacó que la fotografía documenta la hambruna y la destrucción en medio del conflicto.
El segundo finalista fue el estadounidense Victor J. Blue, por un retrato publicado en The New York Times Magazine sobre los juicios de mujeres indígenas mayas achí en Guatemala, víctimas de violencia sexual durante la guerra civil. La imagen simboliza una victoria histórica contra la impunidad.
En total, el certamen recibió 57.376 fotografías de 3.747 autores de 141 países. La exposición itinerante con las imágenes premiadas se inaugura este 24 de abril en Ámsterdam, reafirmando que la evidencia importa y el fotoperiodismo sigue siendo un testigo incómodo del poder.
