
Artes UV
Por Redacción
La comunidad de la Universidad Veracruzana (UV) denunció presuntas irregularidades en el proceso de elección para la administración de la Unidad de Artes, en medio de señalamientos de opacidad, favoritismo y simulación dentro de la institución.
En cartas enviadas a la redacción de Plumas Libres, integrantes de la comunidad universitaria señalaron que la reciente convocatoria para ocupar la administración de la Unidad de Artes derivó en un resultado que califican como “coincidente”: todas las personas aspirantes fueron rechazadas, pese a contar con experiencia y trayectoria, quedando únicamente una persona como posible seleccionada, quien —afirman— sería la favorita de la Dirección General del Área Académica de Artes.
La situación ha generado cuestionamientos sobre la transparencia del proceso, al considerar que pudo tratarse de una convocatoria simulada para legitimar una decisión previamente tomada.
Los señalamientos también apuntan hacia la Dirección General del Área Académica de Artes, donde desde hace tiempo —aseguran— existen denuncias sobre presuntos desfalcos de miles de pesos que no han sido aclarados públicamente. La preocupación radica en que la designación de una persona cercana a dicha dirección permitiría que “todo continúe igual: sin transparencia, sin auditorías visibles y sin consecuencias”.
De acuerdo con las denuncias, esta práctica se habría vuelto recurrente dentro de la actual administración universitaria encabezada por el rector Martín Aguilar Sánchez, a quien acusan de llevar a la UV a “un tiempo oscuro, donde se cuestiona incluso su representación al frente de la institución”.
Entre las interrogantes planteadas por la comunidad se encuentran:
- ¿Dónde están los recursos presuntamente desfalcados?
- ¿Por qué no existe seguimiento ni transparencia sobre estos señalamientos?
- ¿Dónde está la Contraloría Universitaria?
- ¿Por qué no se fincan responsabilidades?
Asimismo, denunciaron que la Unidad de Artes continúa enfrentando carencias en infraestructura, materiales, espacios y apoyo institucional, mencionando incluso la cancelación de clases en un espacio de Arco Sur por falta de inversión. Mientras tanto, sostienen, las y los estudiantes trabajan con limitaciones, mientras quienes administran el área acumulan poder y privilegios.
Las cartas también refieren presuntos apoyos otorgados a familiares de funcionarios, como hospedajes y alimentos, que —según afirman— nunca fueron transparentados ante la comunidad universitaria.
Finalmente, señalaron que quienes cuestionan o exigen explicaciones suelen ser señalados como conflictivos, lo que consideran una estrategia para silenciar voces críticas.
La comunidad universitaria reiteró su exigencia de transparencia, rendición de cuentas y procesos claros, advirtiendo que mientras no se esclarezcan estos señalamientos, persistirá la desconfianza y la indignación dentro de la comunidad de Artes.
