
Blanca Adriana Vázquez
Por Rebeca Solano
Entre dolor, indignación y un sentimiento de alivio por haber recuperado sus restos, familiares de Blanca Adriana Vázquez le dieron el último adiós en Huauchinango, su tierra natal.
Su hermano, Michel Vázquez, expresó que aunque la pérdida es devastadora, encontrar el cuerpo permitió terminar con la incertidumbre que la familia vivió desde su desaparición. “La encontramos y la trajimos a casa”, señaló.
Inicialmente, el cuerpo fue velado en Puebla, donde Blanca vivía junto a su esposo y sus dos hijos. De acuerdo con sus familiares, la mujer salió de su domicilio únicamente para pedir informes sobre un tratamiento estético para reducción de grasa abdominal.
Su hijo mayor relató que aquel día tuvo un fuerte presentimiento antes de verla salir. “Sentí una gran necesidad de querer acompañarla”, recordó.
Durante el sepelio, familiares y amigos recordaron a Blanca Adriana como una mujer alegre y preocupada por su imagen personal, motivo por el cual mostró interés en una promoción difundida en redes sociales relacionada con tratamientos estéticos.
El esposo de la víctima, Lorenzo Ramos, acusó al personal del consultorio implicado de presuntamente intentar encubrir lo ocurrido tras complicarse la situación dentro del establecimiento.
“No es justo que hayan sacado el cuerpo y todo lo que pasó después”, expresó, al señalar que el daño psicológico provocado a la familia ha sido devastador.
Hasta el momento, autoridades de Puebla mantienen abiertas las investigaciones y esperan los resultados oficiales de la necropsia para determinar la causa exacta de la muerte y deslindar responsabilidades penales.
