Por Rebeca Solano
La Unión Internacional de Magistrados (UIM) expulsó a la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de México (CONATRIB), luego de considerar que su respaldo a la reforma judicial mexicana era incompatible con los principios de independencia judicial y neutralidad política exigidos a sus integrantes.
La decisión fue tomada el 17 de octubre, durante la reunión anual número 68 del organismo internacional. De acuerdo con los reportes publicados, 53 delegaciones votaron a favor de la expulsión, 13 en contra y cuatro se abstuvieron. La resolución representa una medida excepcional dentro de la organización, fundada en 1953. <Cite refs={[«turn962296search0″,»turn962296search3″,»turn962296search1»]}/>
El caso se originó por la postura que asumió la CONATRIB frente a la reforma constitucional que estableció la elección popular de jueces y magistrados en México. Para la UIM, la agrupación mexicana no defendió de manera suficiente la independencia del Poder Judicial y manifestó su respaldo a los cambios, aunque planteó que su aplicación fuera gradual. <Cite refs={[«turn962296search1″,»turn962296search4»]}/>
Durante el procedimiento, la representación mexicana tuvo oportunidad de presentar argumentos en su defensa. Sin embargo, las explicaciones fueron consideradas insuficientes por quienes respaldaron la medida. La organización internacional sostuvo que sus asociaciones integrantes deben mantener independencia respecto de los poderes políticos y promover la autonomía judicial.
La expulsión no significa que México haya sido expulsado como país ni que sus tribunales hayan dejado de formar parte del sistema judicial internacional. La medida recae sobre la CONATRIB, asociación que agrupa a las presidencias de los tribunales superiores de justicia de las entidades federativas.
La decisión reavivó el debate sobre los alcances de la reforma judicial impulsada en México y sus efectos en la independencia de las personas juzgadoras. Mientras organizaciones críticas de la reforma consideran que la resolución constituye una advertencia internacional, sus defensores han sostenido que los cambios responden a decisiones soberanas adoptadas dentro del país.
La UIM contempla la posibilidad de que otra asociación mexicana solicite su incorporación para representar al país, siempre que cumpla con los requisitos establecidos por el organismo.
La resolución abre un nuevo frente de discusión internacional sobre la reforma judicial mexicana, particularmente en torno a la autonomía de los tribunales y la relación entre las instituciones judiciales y los poderes políticos.
