7 de agosto de 2026

Fiscal general del Estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre

Por Julio Altamirano

La fiscal general del Estado, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, aseguró que las cifras oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE) no reflejan un aumento en las denuncias por extorsión en Veracruz y llamó a los integrantes de las cámaras empresariales a presentar denuncias formales cuando sean víctimas de este delito.

La funcionaria afirmó que las carpetas de investigación iniciadas por extorsión muestran una tendencia distinta a la percepción expresada por algunos sectores empresariales.

“Yo no le puedo decir que hay un crecimiento porque de acuerdo con nuestras cifras oficiales, de acuerdo con nuestras carpetas, no vemos un crecimiento; se está abatiendo, carpeta que se inicia, carpeta a la que se le da seguimiento”, declaró.

La fiscal sostuvo que, si los empresarios consideran que enfrentan un incremento en este delito, es indispensable denunciar para que las autoridades puedan investigar y actuar.

Explicó que pequeños comerciantes, particularmente de la región de Acayucan, sí acuden ante la Fiscalía para denunciar amenazas, por lo que exhortó a los empresarios organizados a seguir el mismo camino.

“Pequeños comerciantes de la zona de Acayucan vienen y denuncian: ‘es que me dejaron un papel en el que me extorsionan’; ahora con mayor razón hay que invitar a personas que pertenecen a diversas cámaras porque son empresarios de otro nivel, que denuncien”, señaló.

Denuncias permiten investigar amenazas

Jiménez Aguirre explicó que las denuncias son fundamentales para rastrear el origen de llamadas o mensajes de extorsión, identificar líneas telefónicas y reunir pruebas cuando se dejan amenazas en negocios.

Indicó que, incluso cuando las víctimas no cuentan con cámaras de videovigilancia, la Fiscalía puede apoyarse en testimonios de vecinos u otros elementos de prueba, siempre que exista una denuncia formal.

Asimismo, rechazó que el miedo sea un argumento para no denunciar, al asegurar que la institución protege la identidad de las víctimas.

“No podemos decir que sea miedo porque ellos son cámaras empresariales; si ellos tienen inquietud y hemos tenido reuniones, se les protege la identidad”, afirmó.

No todas las amenazas son criminales

La titular de la FGE también señaló que no todas las amenazas están vinculadas con organizaciones criminales, ya que algunas personas utilizan el nombre de un cártel para intimidar sin formar parte de uno.

Como ejemplo, relató el caso de un habitante de la colonia Carolino Anaya, en Xalapa, quien recibió un mensaje para exigirle un pago. Tras la investigación, se determinó que el conflicto estaba relacionado con una deuda por un perfume y que quien dejó el mensaje fingía pertenecer a un grupo delictivo.

Finalmente, aseguró que la Unidad de Combate al Secuestro y la Extorsión mantiene seguimiento puntual a cada denuncia presentada para esclarecer este tipo de hechos.