
Se disparan fugas en Pemex
Por Rebeca Solano
Los incidentes por fugas y derrames en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) aumentaron 482.35% desde 2018, año en que inició la administración de Andrés Manuel López Obrador, tendencia que continúa bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
De acuerdo con el reporte anual enviado por Pemex a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), en 2018 se registraron 17 incidentes, mientras que al cierre de 2025 la cifra ascendió a 99 siniestros.
El director general de GMEC, Gonzalo Monroy, atribuyó el incremento a la falta de inversión en mantenimiento e infraestructura, señalando que la inversión en 2025 “prácticamente se colapsó” a niveles comparables con 2020.
Durante 2025, la petrolera dirigida por Víctor Rodríguez Padilla destinó 471.1 millones de pesos para rehabilitación y mantenimiento de oleoductos, pese a que el presupuesto aprobado originalmente era de 2,116.7 millones de pesos, lo que representa un subejercicio significativo.
Especialistas advierten que el deterioro de las instalaciones persistirá si no se incrementan los recursos destinados al mantenimiento, especialmente ante la presión para elevar la producción y alcanzar la llamada soberanía energética, lo que —según Monroy— ha reducido los márgenes para realizar paros técnicos y trabajos preventivos.
Además de fugas y derrames, Pemex reconoce en su informe riesgos operacionales, fallas en equipos, vulnerabilidad en ductos y problemas de transporte, así como la persistencia del huachicol, tanto tradicional como fiscal, pese a los discursos oficiales sobre su combate.
Analistas señalan que el panorama financiero complica una solución inmediata, ya que un mayor financiamiento implicaría presiones adicionales a las finanzas públicas, mientras que la deuda con proveedores limita la participación de contratistas privados.
El escenario, coinciden expertos, apunta a que los incidentes podrían continuar si no se revierte la tendencia de inversión insuficiente en infraestructura crítica.
