
Trombas
Por Cristina Ferreyra
Las altas temperaturas y humedad en el Golfo de México, combinadas con condiciones de inestabilidad atmosférica, favorecieron la formación del fenómeno giratorio observado frente a las costas de Alvarado, explicó el meteorólogo Isidro Cano Luna.
El especialista señaló que el agua del Golfo registra actualmente temperaturas de entre 29 y 30 grados Celsius frente al litoral veracruzano, incluso en zonas con profundidades de entre 15 y 20 metros.
Estas condiciones provocan una importante evaporación y acumulación de humedad en la atmósfera. Cuando el aire cálido y húmedo asciende y se encuentra con corrientes de aire más frío en niveles superiores, se generan movimientos convectivos que pueden dar origen a tormentas.
Cano Luna explicó que las nubes cumulonimbus pueden alcanzar varios kilómetros de altura y producir lluvias intensas, actividad eléctrica, fuertes ráfagas de viento, turbonadas y movimientos de rotación.
Cuando la rotación dentro de estas estructuras nubosas aumenta, puede formarse un embudo que desciende desde la nube hacia la superficie.
El meteorólogo aclaró que la denominación del fenómeno depende del lugar donde ocurre: si se presenta sobre el agua se denomina tromba, mientras que al alcanzar o desarrollarse sobre tierra se considera tornado.
Aunque el fenómeno observado frente a Alvarado no tiene la magnitud de los tornados de gran intensidad registrados en otras regiones del mundo, el especialista llamó a mantener precauciones ante sus posibles efectos.
Advirtió que las condiciones de temperatura y humedad que persisten en el Golfo podrían favorecer la formación rápida de tormentas en distintos puntos del litoral veracruzano, principalmente durante las tardes y noches.
Asimismo, señaló que para la segunda mitad de septiembre se prevé un posible incremento de lluvias, tormentas eléctricas y nubes de gran desarrollo vertical en diferentes regiones de Veracruz.
