3 de septiembre de 2026

DEA

Por Rebeca Solano

Una polémica estrategia de la DEA para vigilar grandes cargamentos de fentanilo sin incautarlos está bajo investigación de los republicanos de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

El presidente de la comisión, el congresista James Comer, solicitó al secretario de Justicia, Todd Blanche, documentos relacionados con la estrategia utilizada por agentes federales para permitir que cargamentos de droga continuaran su camino mientras se fortalecían investigaciones criminales.

La pesquisa surge tras revelarse que, entre 2023 y 2025, agentes de la DEA en Nuevo México habrían vigilado grandes cargamentos de fentanilo que posteriormente llegaron a las calles. Según testimonios de informantes, en algunos casos se les habría ordenado no incautar cientos de miles de pastillas.

Comer calificó de “inconcebible” una política que permitiera el avance de grandes cargamentos de fentanilo y advirtió que la estrategia pudo provocar daños considerables y pérdida de vidas.

La normativa vigente hasta 2024 establecía que los agentes debían incautar o impedir la distribución del fentanilo tan pronto como fuera posible. Sin embargo, el Departamento de Justicia modificó los protocolos ese año para otorgar mayor discrecionalidad a las autoridades cuando consideraran que preservar una investigación podía generar beneficios.

La investigación de la AP también reveló que la práctica continuó durante el segundo gobierno de Donald Trump. En una operación posterior, las autoridades decomisaron cerca de 3 millones de pastillas de fentanilo, aunque cantidades mayores no fueron incautadas.

Ante las revelaciones, el inspector general del Departamento de Justicia inició una revisión a nivel nacional para determinar si esta estrategia fue utilizada en otras investigaciones.

La DEA, encabezada por Terry Cole, ha defendido que sus investigaciones son complejas, de largo plazo y realizadas conforme a la ley.