Por Rebeca Solano
México enfrenta una situación de vulnerabilidad ante una eventual interrupción de las importaciones de gas natural provenientes de Estados Unidos, luego de que el país vecino notificara una reducción de aproximadamente 20% en el suministro.
El director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), Cuitláhuac García Jiménez, reconoció que México no cuenta actualmente con infraestructura de almacenamiento estratégico de gas natural y que, ante un corte total de las importaciones, el sistema podría mantener el suministro hasta por tres días, utilizando el combustible disponible en los gasoductos y mediante estrategias operativas.
La situación cobra relevancia debido a la alta dependencia de México del gas natural estadounidense. De acuerdo con información difundida tras las declaraciones de García, alrededor de 75% del gas que consume el país proviene de Estados Unidos, mientras que entre 60% y 62% de la generación eléctrica utiliza gas natural.
Ante un escenario de interrupción prolongada, la industria nacional y el sector eléctrico enfrentarían riesgos en su operación, debido al papel que desempeña este combustible en actividades manufactureras, automotrices, alimentarias, mineras y de generación de electricidad.
El sector automotriz y de autopartes, con presencia en entidades como Coahuila, Nuevo León, Guanajuato y Puebla, forma parte de las actividades industriales que dependen de un suministro energético continuo. También podrían verse involucradas industrias como la electrónica, aeroespacial, alimentos y bebidas, construcción, minería y energía.
García Jiménez explicó que la reducción registrada recientemente pudo ser atendida mediante la coordinación entre Cenagas, Pemex, CFE y Cenace, por lo que hasta ahora no se han reportado afectaciones generalizadas derivadas de ese ajuste en el suministro.
La advertencia sobre los tres días de capacidad de respaldo pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de contar con infraestructura de almacenamiento y reducir la vulnerabilidad ante posibles interrupciones del suministro extranjero.
Cabe señalar que las afirmaciones incluidas en el texto original sobre que la situación es consecuencia de un cambio de modelo económico o de supuestas redes políticas vinculadas al narcotráfico no están sustentadas por las fuentes consultadas, por lo que no se presentan como hechos.
