Por Alfredo Quezada Hernández
Para nada que el partido en el poder la tiene fácil para el año venidero.
Los descalabros internos han sido siempre su Talón de Aquiles.
Los entenados políticos del macuspano no saben de conciliaciones, de dialogar mucho menos de sensatez.
Por supuesto que la ambición la tienen puesta en las elecciones intermedias del 2027.
El partido en el poder y sus aliados no quitan el dedo del renglón en eso de mantener una mayoría calificada tanto en el Senado cómo en San Lázaro, pero eso no es todo también se han empeñado en lograr la victoria en las 17 gobernaturas que estarán en juego, algo que se antoja más que difícil.
Lo que no han tomado en cuenta es la situación interna de su partido, no han querido ver esas fracturas que existen es diversas entidades y que muchos problemas les van acarrear.
Pero eso no es todo, también deben sortear la inconformidad de millones de mexicanos que se sienten inseguros; de todos aquellos que han sufrido verdaderos calvarios en la atención médica oficial; de los mexicanos que apenas y sobreviven del comercio informal sin gozar de prestaciones sociales.
– Anuncios –
Y en estados como el nuestro también deben considerar el enojo de los trabajadores del sector salud, esos que hace apenas unos años los calificaron de “heroes” y que ahora los han humillado a más no poder. Lo anterior sin resaltar la brutal escasez de medicamentos, lo que ha provocado el enojo de los familiares de los pacientes mismo que, sin temor a equivocarnos, el próximo año, se verá reflejado en las urnas.
Morena no la tiene fácil, los entenados políticos del macuspano están a nada de derribar el imperio electoral que construyó el tal López Obrador.
A los gobiernos emanados de la 4T les han agarrado las carreras, se les acabó el tiempo y la consecuencias electorales pueden ser fatales, Veracruz sera el mejor ejemplo.
Provecho.
