21 de julio de 2026

 Persisten efectos por fuga

Por Cristina Ferreyra

La contaminación del aire y de arroyos provocada por la contingencia en el pozo Krem-1, en Las Choapas, podría prolongarse aun cuando Petróleos Mexicanos (Pemex) logre controlar y cerrar de manera definitiva la instalación, advirtió la regidora sexta Magdalena Pérez García.

La funcionaria señaló que, desde el inicio de la emergencia, habitantes de comunidades rurales han presentado problemas de salud, entre ellos dolores de cabeza, náuseas, dificultades respiratorias e insomnio, además de reportarse posibles afectaciones en cultivos, ganado y cuerpos de agua.

La contingencia comenzó a principios de marzo de 2026, cuando un flujo de hidrocarburos provocó una fuga de gas y el incendio del equipo de perforación del pozo exploratorio Krem-1.

Por su parte, Pemex informó que ya instaló un nuevo sistema de válvulas y tuberías para detener el flujo y realizar el taponamiento permanente del pozo. La empresa aseguró que los monitoreos realizados no han detectado concentraciones críticas de gases ni condiciones de riesgo para la población.

Asimismo, la petrolera indicó que mantiene brigadas médicas en la zona y barreras de contención en arroyos cercanos para recuperar residuos de hidrocarburos.

Sin embargo, habitantes de las comunidades afectadas sostienen que los malestares persisten y exigen atención médica, reparación de daños y la realización de estudios independientes sobre el impacto ambiental y sanitario de la contingencia.