Por Julio Altamirano
Presenté un oficio dirigido a la gobernadora Rocío Nahle García para solicitar atención a las demandas de los trabajadores de la salud de Veracruz, quienes merecen respeto, atención y respuestas concretas.
Las denuncias deben verificarse y atenderse, no descalificarse. Calificar sus demandas como un “show” no contribuye a resolver la problemática; por el contrario, puede incrementar la indignación de los veracruzanos.
Por ello, solicité a la mandataria moderar sus expresiones y propuse establecer una mesa de diálogo con los trabajadores de la salud, especialistas y representantes de la sociedad civil, a fin de construir soluciones reales.
La propuesta es clara: diálogo y construcción, no descalificación; soluciones institucionales, no confrontación.
En este tema no deben prevalecer intereses personales ni políticos. Por encima de cualquier diferencia está el derecho a la salud y el bienestar de las y los veracruzanos.
