
Rubén Rocha Moya
Por Rebeca Solano
El regreso de Rubén Rocha Moya a la escena política nacional ha evidenciado, de acuerdo con el analista político Fernando Vázquez Rigada, una profunda fractura dentro de la cúpula de Morena, con un choque entre grupos vinculados al expresidente Andrés Manuel López Obrador y sectores que respaldan a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Señalamientos legales e internacionales
Vázquez Rigada sostuvo que el caso de Rocha Moya trasciende el ámbito legal y representa también un problema político e internacional.
El analista afirmó que Rocha Moya está señalado en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico y aseguró que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) habría congelado sus cuentas, aunque estos señalamientos deben ser acreditados por las autoridades correspondientes.
A su consideración, la situación genera presión para el Gobierno mexicano frente a Estados Unidos, debido a la permanencia de Rocha Moya en el cargo.
Choque dentro de Morena
Vázquez Rigada consideró que el regreso de Rocha Moya, así como el del senador Inzunza, respondería a una estrategia impulsada por un sector de Morena cercano a López Obrador.
«Parecería que esta fue una decisión unipersonal, pero no es unipersonal de Rubén Rocha, sino que él es parte de un grupo político que responde a Andrés Manuel López Obrador», señaló.
También destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó de la decisión, al señalarse que el regreso del gobernador no habría sido consultado con el Gobierno federal.
El analista describió esta situación como un enfrentamiento entre dos corrientes dentro de Morena, una cercana al expresidente López Obrador y otra que respalda a Sheinbaum.
Asimismo, consideró que los recientes desencuentros entre figuras como Gerardo Fernández Noroña y Ricardo Monreal son reflejo de una disputa interna que podría profundizar la división del partido.
Sheinbaum, ante una decisión clave
Ante un eventual escenario de acciones de autoridades estadounidenses contra Rocha Moya, el especialista consideró que el Estado mexicano tendría que recurrir a sus instituciones para determinar responsabilidades, entre ellas el Congreso local, el Senado o la Fiscalía General de la República.
Finalmente, Vázquez Rigada sostuvo que la crisis representa una oportunidad para que Claudia Sheinbaum fortalezca su liderazgo y tome mayor control de las instituciones, además de definir su relación política con el expresidente López Obrador.
