
Soberanía no es encubrimiento
Por Rebeca Solano
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la unidad nacional y a la defensa de la soberanía frente a las acusaciones y señalamientos provenientes de Estados Unidos contra presuntos narcopolíticos mexicanos. Sin embargo, desde distintos sectores ciudadanos surgieron críticas al considerar que ese discurso busca confundir la defensa del país con la protección política de funcionarios y actores ligados al poder.
Señalaron que México no está amenazado por el gobierno estadounidense, sino que quienes hoy se sienten bajo presión son los presuntos narcopolíticos, los cárteles y las estructuras de poder que durante años se sintieron intocables gracias a la protección política.
En ese contexto, afirmaron que no existe obligación ciudadana de unirse para defender funcionarios señalados o políticos investigados únicamente por pertenecer al partido gobernante. Por el contrario, exigieron que el Estado mexicano cumpla con su responsabilidad de investigar, abrir expedientes y tramitar conforme a derecho cualquier solicitud relacionada con narcotráfico, lavado de dinero y crimen organizado.
Las críticas subrayan que la soberanía nacional no está en riesgo porque otro país investigue estructuras criminales, sino porque desde el propio poder se proteja a quienes pudieran estar vinculados con organizaciones delictivas.
Asimismo, demandaron que la Fiscalía General de la República investigue “sin simulaciones”, revelando nombres, cargos, rutas de dinero y posibles redes de protección política. Aseguraron que, de no existir presión internacional, muchos de los personajes señalados “seguirían gobernando, cobrando y decidiendo desde el poder”.
Finalmente, sostuvieron que México no necesita unidad para defender narcopolíticos, sino para respaldar a las víctimas, a las familias afectadas por la violencia y a los ciudadanos honestos. “La soberanía no se pierde cuando otro país señala criminales; la soberanía se pierde cuando el propio gobierno los protege”, expresaron.
