
Disputa millonaria sacude Puebla
Por Rebeca Solano
La dirigente estatal de Morena en Puebla, Olga Lucía Romero Garci-Crespo, es señalada de presuntamente utilizar su posición política para que Estela Romero Bringas, de 85 años, desista de la herencia de la empresaria avícola Socorro Romero Sánchez, valuada en más de 600 millones de dólares.
La controversia se intensificó tras el operativo desplegado por la Fiscalía General del Estado de Puebla, encabezada por Idamis Pastor Betancourt, contra Romero Bringas, quien requiere oxígeno permanente, se desplaza en silla de ruedas y necesita tratamientos médicos constantes.
Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones rodearon varias cuadras alrededor de las oficinas del consorcio SRS en Tehuacán y detuvieron a la anciana, quien fue sacada en silla de ruedas por más de una decena de agentes. Según reportes locales, los agentes habrían forzado accesos e iniciado un cateo en el inmueble, que también es domicilio de la adulta mayor.
Posteriormente, Romero Bringas fue recluida en el penal femenil de Ciudad Serdán, donde pasó la noche pese a su condición de salud.
En audiencia, tanto Estela Romero Bringas como el notario Ramiro Rodríguez Maclub fueron vinculados a proceso, acusados de presuntamente falsificar el testamento de Socorro Romero. El juez les impuso como medida cautelar la firma periódica.
El origen de la herencia
Socorro Romero Sánchez falleció el 2 de diciembre de 2009 y dejó un testamento en el que designó como heredera universal a Elena Romero Bringas, sobrina de la empresaria, y como albaceas a Alfonso y Miguel Ángel Celis Romero.
Tras la muerte de Alfonso Celis en 2023, su hijo asumió como heredero e inició una disputa legal con su tío Miguel Ángel. Este último fue detenido en octubre de 2025 en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, acusado de malos manejos y actualmente permanece en prisión.
El pasado 29 de enero, cientos de trabajadores de SRS marcharon en Tehuacán para exigir un juicio justo para Miguel Ángel Celis Romero.
Señalamientos contra la dirigente
Abogados del caso aseguran que Olga Lucía Romero Garci-Crespo cambió legalmente su nombre en 2015, tras haber sido conocida durante décadas como Mónica Caballero Garci-Crespo, y comenzó a usar el apellido Romero argumentando ser hija de Francisco Romero Bringas.
Desde entonces, se sumó a otros familiares que reclamaron derechos sobre la herencia, promoviendo un juicio intestamentario en el que fue nombrada albacea provisional.
Entre 2018 y 2021, cuando fue diputada local y cercana al entonces gobernador Miguel Barbosa Huerta, impulsó acciones civiles y penales para denunciar una supuesta falsificación del testamento. Sus opositores la acusan de utilizar su influencia política para que autoridades actúen a su favor.
Aunque un amparo confirmó la validez del testamento al haber vencido el plazo para impugnarlo, el litigio continúa en tribunales.
Uno de los elementos presentados por la dirigente morenista es una carta médica que sostiene que la empresaria estuvo en estado de “enajenación mental” días antes de su muerte. Sin embargo, sacerdotes, amigos y familiares han declarado que Romero Sánchez se mantuvo lúcida hasta el final.
En medio de la disputa, han comenzado a aparecer bardas en Tehuacán promoviendo a Olga Lucía Romero como aspirante de Morena a la alcaldía en 2027, lo que ha avivado las acusaciones de que el caso tendría un trasfondo político además del conflicto familiar y empresarial.
