Por Rebeca Solano
El expresidente Felipe Calderón reiteró que el principal enemigo de México es el crimen organizado y no quienes cuestionan al gobierno, en un mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante una entrevista con la periodista Azucena Uresti, el exmandatario sostuvo que los grupos criminales representan una amenaza para la población por delitos como extorsiones, desapariciones y homicidios.
“No soy yo el enemigo de México, Azucena, es el crimen organizado, es el narco”, afirmó Calderón al retomar una postura que había expresado días antes.
El expresidente también acusó a grupos delictivos de ejercer violencia contra las mujeres, cometer asesinatos y extorsionar a habitantes y comerciantes, además de apropiarse de espacios públicos en distintas regiones del país.
En sus declaraciones, mencionó específicamente a Guerrero, Veracruz y Sinaloa, entidades donde, aseguró, operan organizaciones criminales que mantienen presencia y control territorial.
“Se han apoderado de una parte del país, son esos que dominan en Guerrero, en Veracruz, en Sinaloa, en muchísimos lugares del país”, sostuvo, al señalar que esto ocurre, según su perspectiva, con tolerancia o complicidad de autoridades.
Las declaraciones se producen después de que una estatua de Calderón fuera decapitada en el Complejo Cultural Los Pinos, hecho sobre el que el expresidente también se pronunció públicamente.
En ese contexto, Calderón cuestionó que se le considere un adversario del país y diferenció sus críticas políticas de la problemática de seguridad que, afirmó, representa el crimen organizado.
El exmandatario concluyó su planteamiento con un mensaje dirigido a quienes lo señalan como enemigo: “Ese es el enemigo y no yo”.
Calderón llama “miserables” a agresores
El expresidente Felipe Calderón reaccionó a la decapitación de su estatua en el Complejo Cultural Los Pinos y calificó como “miserables” a quienes participaron en la agresión.
Durante una entrevista con Ciro Gómez Leyva, el exmandatario aseguró que la escultura “dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quienes son ellos”, al referirse a los responsables del acto.
Calderón sostuvo que la agresión buscó desviar la atención de los problemas que enfrenta México y cuestionó que no existieran mayores medidas de protección para el inmueble y la escultura.
El expresidente también se refirió a sus diferencias con la presidenta Claudia Sheinbaum y afirmó que mantendrá una postura respetuosa hacia la mandataria, pese a sus desacuerdos.
“Yo respetaré a la presidenta aunque ella a mí no me respeta”, declaró Calderón.
Asimismo, rechazó ser considerado “el enemigo de México” y señaló al crimen organizado como uno de los principales problemas del país, postura que también expresó durante una entrevista con Azucena Uresti.
Sobre la oposición política, Calderón planteó la creación de una “maquinaria ciudadana” que permita una mayor participación de la población en la selección de candidatos y dirigentes, además de mecanismos como elecciones primarias.
Respecto a la posibilidad de una competencia electoral frente a Morena, reconoció que el escenario es complicado, aunque afirmó: “Se ve difícil, sí, pero no imposible”.
