7 de julio de 2026

Roxana Berenice Guzmán Ramírez

Por Cristina Ferreyra

El asesinato de la periodista veracruzana Roxana Berenice Guzmán Ramírez, ocurrido tras su secuestro el pasado 2 de junio en Nanchital, provocó al menos siete pronunciamientos públicos de organizaciones nacionales e internacionales, instituciones académicas, colegas y familiares, quienes exigieron una investigación pronta, exhaustiva y transparente.

Entre los posicionamientos destaca el de Artículo 19, que calificó el crimen como un ataque directo a la libertad de expresión y urgió al Estado mexicano a garantizar condiciones de seguridad para el ejercicio periodístico.

También se pronunció el Observatorio sobre Libertad de Expresión y Violencia contra Periodistas de la Universidad de Guadalajara, el cual advirtió sobre la profunda crisis de seguridad y desconfianza institucional que persiste en los delitos contra comunicadores en Veracruz.

Por su parte, el medio Pulso Informativo del Sureste, dirigido por la periodista, publicó un mensaje de despedida y exigió justicia, mientras familiares y ciudadanos manifestaron su indignación por la violencia con la que fue privada de la libertad por un grupo armado que irrumpió en su domicilio.

Asimismo, organizaciones locales defensoras de la libertad de expresión condenaron el crimen y demandaron el esclarecimiento total del caso, incluyendo la identificación y castigo de los autores materiales e intelectuales.

El asesinato de Roxana Guzmán se suma a la lista de agresiones contra periodistas en Veracruz, entidad que continúa siendo considerada una de las más peligrosas del país para ejercer el periodismo, reavivando las críticas por la impunidad y la falta de resultados en las investigaciones.